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LA BELLEZA DE DIOS EXPRESADA EN EL ARTE

La Basílica Catedral de Florida contiene en sí varios tesoros artísticos, que nos introducen en un ambiente de inspiración divina, de majestuosidad, que al contemplarlos con admiración nos invitan a participar algo de esa grandeza y belleza inconmensurable de Dios.

Este Templo fue ideado a partir de la visita pastoral de Mons. Jacinto Vera, quien en 1876, visitara la Villa de San Fernando de la Florida. A partir de esta ocasión y con la numerosa población que empezaba a aglomerarse en sus celebraciones religiosas, se acordó elevar este Santuario. Será  hasta 1887 cuando se coloque la primera piedra. En el año 1894 fue inaugurado, aún cuando todavía no estaban terminadas sus torres. La obra se concluyó por completo en el año 1908. En 1931 fue elevado este Santuario a la condición de Catedral, siendo su primer obispo Mons. Miguel Paternain. En 1975 el Gobierno lo declaró Monumento Histórico y pasó a formar parte del Patrimonio Nacional. En 1993 fue declarado Santuario Nacional a la “Virgen de los Treinta y Tres”.
Históricamente posee una gran riqueza, pero no menos se puede decir de su valor artístico. Entre los tesoros artísticos que posee este magnánimo templo están:

La imponente estructura arquitectónica: El Santuario está ubicado en uno de los puntos más elevados de la ciudad de Florida. Templo renacentista con elementos grecorromanos. Está custodiado por dos imponentes torres de 60 metros cada una, coronadas por cúpulas revestidas de azulejos bancos y azules. En la fachada del Templo están dos fechas importantes: 1805, año en que la Capilla de Nuestra Señora del Luján del Pintado fue elevada a la condición de Parroquia; y 1887, año en que se colocó la piedra fundamental para la construcción de este Templo. Sobre la puerta principal de acceso se encuentra la inscripción: “Domus Dei nostri”, que traducida quiere decir: “Casa de nuestro Dios”.

Melodioso reloj de repetición: en la torre izquierda encontramos un valioso reloj de repetición de fabricación francesa, recientemente reparado y que marca las horas cada 15 minutos, repitiendo el sonido de las horas dos veces.

6 juegos de campanas: la torre derecha conserva un conjunto variado de campanas de procedencia alemanas e italianas, que están grabadas con inscripciones latinas y dedicadas a Cristo Rey, Nuestra Señora del Luján, San José, Santa Teresita…

Puerta central de bronce: imponente obra de la metalúrgica local. Su peso oscila entre los 800 kg y está colmada de signos y símbolos religiosos, escenas evangélicas, símbolos de la Trinidad y la Eucaristía y los hechos históricos civiles y religiosos de la época de la independencia Nacional. Está dividida en 12 cuadros representativos de estas gestas heroicas: La veneración de los primeros habitantes del poblado El Pintado; la construcción de la primera Capilla en El Pintado; el traslado de la imagen a la Villa de la Florida; la primera Misa ofrecida por la Patria por el Pbro. Figueredo en 1811; la oblación de los 33 héroes a Nuestra Señora inclinando ante ella la bandera tricolor; los Asambleístas de 1825 orando ante la Virgen; la predicación de los primeros misioneros a los indios nativos de estas tierras; la entrega de la Espada de Posadas al Capellán de Artigas, el Pbro. Valentín Gómez en la Batalla de Las Piedras; la expulsión de los Franciscanos de la ciudad de Montevideo en 1811; la fundación de la primera Biblioteca Pública por el Pbro. Larrañaga; la Asamblea de la Florida presidida por el Pbro. Larrobla; el Juramento de la Constitución sobre una cruz formada por una espada y una bayoneta.

Imponentes frescos con carácter evangélico: todo el interior del Santuario está adornado por una serie imponente de pinturas del gran artista del pincel Arquímedes Vitali. La bóveda central abarca las principales pinturas, ellas hacen referencia a cuatro momentos importantes de la vida de la Santísima Virgen María: el nacimiento; la Asunción (es la pintura más resaltante de toda la bóveda); Pentecostés y la coronación de la Virgen. Estos pasajes bíblicos están acompañados por una serie de ángeles y querubines que le adornan, además de las espectaculares representaciones de las virtudes de la Fe y de la Esperanza. A ellos se unen además una serie de santos que sobresalieron por sus ponderaciones hacia la Virgen María: San Agustín, San Ambrosio, San Alfonso María de Ligorio; también están con ellos San Pedro y San Pablo a los lados del presbiterio. Se encuentra además el Cordero Apocalíptico con el Libro de los 7 sellos, del que nos habla San Juan en el último libro de la Biblia.

Capillas laterales: 8 capillas laterales coronan la magnificencia de todo el Santuario: la primera de ellas, y quizás la más importante es la Capilla del Santísimo Sacramento, con su Sagrario labrado, este Sagrario lleva impreso la escena eucarística del encuentro del Resucitado con los discípulos de Emaús. Conviene resaltar que en esta capilla del Santísimo se encuentra un fresco de 8 metros cuadrados, con la reproducción de “La última Cena” de Leonardo Da Vinci, que realza solemnemente el Sagrario en donde está Jesús Sacramentado. Seguidamente está el altar al Sagrado Corazón de Jesús, acompañado de los santos: San Antonio de Padua y San Roque. Junto a este altar está el altar a la doctora de la Iglesia, Santa Teresa del Niño Jesús, patrona de la Diócesis de Florida-Durazno; y a continuación está el altar de San Rafael Arcángel, quien fuera patrono de esta diócesis en tiempos de Mons. Miguel Paternain. En el otro extremo del Santuario se encuentran las restantes cuatro capillas: A Jesús misericordioso, que preside la pila bautismal en donde renacen los nuevos hijos de Dios por el Bautismo; seguidamente está la capilla a Jesús crucificado y la Virgen Dolorosa, de muy alta devoción y veneración en la ciudad de Florida; a continuación se encuentra San Miguel Arcángel, patrono protector del primer obispo de Florida, a sus pies está el sepulcro del segundo obispo de Florida, el Dr. Mons. Humberto Tonna; cierra el elenco de capillas San Gerardo Mayela, redentorista, y a sus pies yace el sepulcro del primer obispo de Florida: M.A. Paternain, que pertenecía también a esta Congregación Religiosa.

Los cuatro Evangelios: en cada uno de los arcos de las capillas del Santísimo Sacramentado y de Jesús Misericordioso, al igual que en los arcos de las entradas laterales del Templo están los cuadros de los cuatro evangelistas, con sus respectivos símbolos que los caracterizan: San Juan y el águila; San Lucas y el toro; San Mateo y el ángel y San Marcos y el león.

Hermosos vitrales luminosos: en lo más alto del Santuario, dando una luminosa claridad al Templo, se encuentran un conjunto de 12 vitrales de múltiples colores, con hermosos temas y símbolos cristianos: Ave María, Spes Unica, Ecce homo, Calix benedictionis, San Aloisius, Agnus Dei, Cor Iesu, Panis Vitae, Mater Dolorosa, Fides Spes Charitas, Puer Iesus, Spiritus Veritatis. Estos vitrales mantienen la claridad y luminosidad del Santuario durante muchas horas del día.

Órgano tubular: en lo alto del Santuario en la parte de atrás se encuentra el coro, que posee en el frente una reproducción parcial en bajorrelieve del escultor italiano Luca della Robbia moldeada en yeso que representa a unos niños cantando y bailando, expresando la alegría de alabar al Señor. Detrás de esta hermosa obra se encuentra el extraordinario órgano, único en América, construido en la casa Lankhuff (Alemania), creado por Donato Sangaletti. Pertenece al sistema neumático tubular y consta de dos teclados manuales con 58 notas cada uno, una pedalera y 1368 tubos.

Imagen de la Virgen de los Treinta y Tres: la venerada imagen de la Virgen se encuentra presidiendo el altar mayor del Santuario. Este altar fue construido en Génova (Italia) y traído a la ciudad de Florida en el año de 1898. Está construido con mármol de Carrara, destacándose la delicada ornamentación del altar. En el altar mayor acompañan a la Virgen las imágenes de San José y San Fernando, patrono de la ciudad. La imagen tiene una altura de 36 cm. y ha sido esculpida en el Paraguay aproximadamente en el año 1750. Está tallada en cedro paraguayo. “En esa época, la Compañía de Jesús (padres jesuitas), tenían en las cercanías de Florida, una estancia llamada ‘Nuestra Señora de los Desamparados’, también conocida como ‘La Calera’. Serían ellos quienes trajeron dicha imagen, proveniente de las Misiones Jesuíticas del Paraguay”. La imagen de la Virgen representa a las “Inmaculadas” del famoso pintor español Esteban Murillo, y es una evocación a la asunción de la Santísima Virgen. Pintada con las tonalidades de azul, blanco y dorado. Cuenta con tres coronas: una que es obsequio del General Manuel Oribe en 1857; la segunda es una donación de las damas de Florida, en 1925 con motivo de la celebración del centenario de la Declaratoria de la Independencia; y la tercera es la que habitualmente tiene.

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